El uso de la psicología para capturar
criminales tuvo inicios literarios que datan de 1841 con los “asesinatos de la
calle morgue” de Edgar Allan Poe; sin embargo, en la vida real esta aplicación
tuvo principio en Gran Bretaña en el año de 1888 cuando el Dr. George B.
Philips patólogo forense, diseñó el método “modelo – herida”; este modelo se
basaba en la comprensión de la naturaleza de las lesiones de la víctima como
base para la elaboración estadística del perfil del delincuente.(Turvey 1.999).
Otro intento del uso de los perfiles
criminales fue el retrato conductista de un asesino serial, realizado por el
Psiquiatra James Brussel en 1957. El Dr. Brussel infería conductas del ofensor
comparando sus conductas delictivas con la conducta de pacientes con desordenes
mentales similares; el fruto de su investigación se reflejó cuando elaboró el
perfil del “Bombardero Loco” en Nueva York. El asombroso diagnóstico de Brussel
se reconoce universalmente como el paradigma de una técnica que ahora se
utiliza como una de las técnicas más potentes en la cacería de los asesinos
seriales: el perfil psicológico. A pesar del impacto de este hecho,
hasta 1970 las posibilidades de utilizar esta técnica fueron pocas, y así
mismo se empezó a explorar un método más sistemático.
(Goobar,2001).
En 1960 en Inglaterra
el aporte a la técnica de elaborar perfiles fue de Palmer citado por Ressler,
Burgess y Hartman, (1.999) quien publicó los resultados de un estudio realizado
a lo largo de tres años con 51 asesinos condenados. La contribución de este
estudio fue construir un retrato verbal de un asesino utilizando términos
psicológicos.
El primer reconocimiento operacional del uso
extenso de la psicología en Estados Unidos, fue cuando a mediados de los
ochentas, la policía metropolitana, junto con el FBI perfilaron a un
secuestrador en serie que operaba en el sector de Notting Hill. Entre
septiembre de 1979 y septiembre de 1983, este secuestrador había atacado a
quince mujeres, en sus propias casas, en las áreas de Kensington y Notting
Hill, en West London. (Jackson y Bekerian, 2000).
En junio de 1992, el Comité Policial ACPO
Association of Chief Police Officers del Reino concluyó que era viable el
desarrollo de la elaboración del perfil criminal como herramienta operacional.
Una visión general de la técnica en la
actualidad , es que se está usando con una alta frecuencia en países como
Estados Unidos, el Reino Unido ,México, los países bajos y España. Existe una
proliferación de fuentes bibliográficas diseminadas en libros científicos,
revistas de instituciones policiales y judiciales, incluso existen asesores
privados especialmente en Estados Unidos que ofrecen sus servicios para
realizar perfiles o para capacitar a otros, incluso por Internet.


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